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Los talleres mecánicos son lugares de trabajo en los que las medidas en cuanto a riesgos laborales se deben controlar estrictamente. Por ello lo primero que debe cumplir un taller es un orden y una limpieza cuidada, al igual que las condiciones sobre la temperatura, humedad, ventilación, iluminación y ruido. En caso de incendio, los trabajadores tienen que estar preparados con una instalación contra incendio adecuada para afrontar la situación. Teniendo en regla los puntos anteriormente nombrados, la evacuación y control del momento se realizará con mayor facilidad.

Talleres = Locales de riesgo

Los talleres mecánicos se consideran locales de riesgo por los productos y herramientas con las que trabajan. Se realizan tareas como la soldadura o el corte que pueden generar fuego y por consiguiente un incendio. Tratan con productos como el combustible que son altamente inflamables y se corre el peligro de que el fuego se propague con rapidez y a gran escala. Es decir, existen fuentes de ignición y productos inflamables y se debe tomar medidas específicas y obligatorias de equipos contra incendios.

Detalle de un trabajador en un taller mecánico - Drexmin

Medidas pasivas para evitar incendios en los talleres mecánicos

  • Instalación de zonas de trabajo diferenciadas para evitar la rápida propagación del fuego, como pueden ser los almacenes ignífugos
  • Señalización adecuada de las salidas de emergencia
  • Plan de evacuación
  • Instalación eléctrica apropiada
  • Control del orden y ventilación del local

Medidas activas contra incendios en los talleres mecánicos

Equipos de detección

Estos equipos sirven para detectar el fuego rápidamente desde su inicio, y permitir la reacción para extinguir el incendio. Están preparados para detectar humo, gases, cambios de temperatura o radiación UV. En este caso se recomiendan detectores de humos o gases con una sensibilidad regulada para poder detectar que se trata de variaciones por el fuego y no por alguna tarea que se esté realizando.

Alarmas y sirenas

Es importante el aviso mediante algún timbre que supere los 60dB, ya que en los talleres el ruido es común y alto; De esta forma todos los trabajadores se percatarían de la alarma a pesar de la tarea que estén realizando. Las sirenas por normativa deben de ser óptico-acústicas, ya que se debe advertir a las personas con problemas auditivos. Cuantos más avisos existan que alarmen a distintos sentidos del ser humano mejores serán los resultados.

Equipos de extinción

Basándonos en la clasificación de tipos de fuego según el estado físico de los materiales combustibles:

  • Clase A. Son los de combustibles sólidos, como madera, textil, cartón, etc.
  • Clase B. Fuegos de combustibles líquidos, como gasolinas, disolventes, petróleo, etc.
  • Clase C. Fuegos de gases.
  • Clase D. De metales químicamente muy activos.
  • Clase E. Producidos por cortocircuitos eléctricos. Lo más importante es cortar la corriente y así pasará a ser de clase A, B o D; dependiendo de los materiales que haya en el taller.

En un taller mecánico los fuegos más comunes serían de clase B y C y los extintores más recomendados serían entonces los de CO2 o nieve carbónica. En el caso del fuego de clase B se recomienda también el agua pulverizada, pero otras formas de apagar un incendio con agua (chorro, hidrantes de superficie, …) son más efectivos en fuegos de clase A.

Reglamentos y normativas

Finalmente, recomendamos tener en cuenta las normas vigentes, como el Reglamento protección contra incendios en los establecimientos industriales, el Real Decreto 2267/2004 del 3 de diciembre; y una instalación completa para evitar cualquier desastre. Lo anterior siempre debe ir acompañado de un sistema de alarma y señalización por la seguridad de todas las personas que se encuentren en el lugar. Toda medida de seguridad es vital, ya sea pasiva o activa.