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Un incendio no siempre avisa con llamas visibles o gruesas columnas de humo. En muchas ocasiones las señales iniciales son sutiles pero detectables si estamos alerta. Reconocer estos indicios puede marcar la diferencia entre una evacuación segura y un desastre.

Para identificar las señales tempranas de un incendio, se pueden considerar los siguientes siete aspectos:

1. Olores extraños o persistentes

Un olor dulzón, químico, a plástico quemándose o incluso un olor inusual e indefinido a quemado, especialmente cuando no hay una fuente evidente, puede indicar que hay un inicio de combustión en curso. La descomposición térmica de materiales plásticos, aislantes o cables genera vapores que el sentido olfativo puede captar mucho antes de que haya humo visible.

Ante olores extraños se debe investigar el origen, desconectar aparatos eléctricos cercanos y considerar evacuar el recinto o lugar si el olor se intensifica rápidamente.

2. Calor inusual en superficies, puertas o ventanas

Las superficies metálicas, las paredes o las puertas adyacentes a un foco incipiente pueden calentarse sin que se observe fuego. Si al tocar una puerta (con el dorso de la mano) esta está notablemente caliente, es un indicio de calor por radiación que sugiere proximidad del fuego.

También se debe prestar atención a ventanas empañadas o cristales con aspecto «ahumado» o ennegrecido. La temperatura elevada puede hacer que el vidrio oscurezca por el depósito de hollín o por la combustión indirecta.

3. Chispas, chasquidos o crujidos

En etapas iniciales de incendios estructurales, pueden producirse chispas pequeñas o ruidos secos como chisporroteos procedentes de instalaciones eléctricas o cables internos que están sobrecalentándose. Un chasquido periódico, especialmente cerca de enchufes, cuadros eléctricos o equipos, debe considerarse una señal de alerta.

Si se escuchan chispas o crujidos constantes, se debe realizar un corte preventivo de corriente (si es seguro hacerlo) y evacuar el área mientras se solicita asistencia profesional.

4. Cambios en el comportamiento de dispositivos eléctricos

Las instalaciones eléctricas pueden ofrecer pistas muy tempranas. Algunos signos:

  • Enchufes que se calientan, con contactos flojos o deformados.
  • Interruptores que presentan arcos o chispas al accionarlos.
  • Disyuntores que saltan repetidamente sin causa aparente.
  • Tomas con marcas de carbonización o ennegrecimiento.
  • Electrodomésticos que funcionan de forma errática, ruidos extraños internos o consumos anómalos.

Estos síntomas suelen preceder incendios eléctricos originados en fallas en el aislamiento, sobrecargas o cortocircuitos.

5. Matez o turbidez leve en el aire, partículas flotantes

Aunque no haya humo visible denso, puede haber aerosoles finos, microgotas o partículas en suspensión que vuelven el ambiente ligeramente turbio. A menudo, este efecto es perceptible con una luz lateral o al mirar un rayo de sol que atraviesa la habitación.

Estas partículas son producto de procesos de combustión temprana, antes de que se genere una pluma de humo consistente (es decir, una columna o corriente ascendente de humo que se eleva desde un punto de combustión).

6. Cambios súbitos en la presión, o corrientes de aire inusuales

Un incendio en etapa inicial puede generar diferencias de presión local, provocando corrientes de aire que «aspiran» humo o calor hacia huecos estructurales. En una puerta cerrada, podrías percibir una ligera succión o flujo de aire caliente cuando el fuego está generando gases acumulados.

Este fenómeno es particularmente peligroso pues puede preceder un backdraft, es decir, la combustión explosiva de gases dentro de un espacio cerrado, cuando el oxígeno entra en contacto con gases calientes e inflamables. Las señales de backdraft incluyen la emisión de un humo amarillento, la oscilación del humo en aberturas o ventanas ahumadas.

7. Fenómenos previos al flashover

Un flashover es la ignición casi simultánea de la mayoría de materiales combustibles en un recinto. Aunque es un fenómeno más avanzado, hay pistas que lo anuncian:

  • Rollover: pequeñas llamas intermitentes dentro de la capa de humo que se mueven por el techo.
  • Turbulencia en el humo, movimiento agitado.
  • Cambio rápido del color del humo a negro denso.
  • Incremento súbito de calor radiante.

Cómo actuar ante las señales de un incendio

Detectar las señales iniciales de un incendio es solo el primer paso. Ante cualquier indicio es fundamental mantener la calma, seguir los protocolos establecidos y priorizar la seguridad de las personas. Actuar con rapidez, pero con criterio, constituye la base de una gestión eficaz del riesgo y de una verdadera cultura preventiva en materia de Protección Contra Incendios.

Evaluar el riesgo inmediatamente

Si se detecta alguno de los signos anteriores y no se encuentra una causa inocua, hay que asumir que puede haber un incendio en desarrollo.

Desconectar la electricidad (en caso de es seguro)

Antes de actuar, se debe cortar la corriente general si se está familiarizado con el cuadro eléctrico, siempre evaluando la seguridad de quien vaya a realizar la acción.

Notificar y alertar a otros ocupantes

Se debe advertir a quienes puedan estar en el área, especialmente si el fuego está oculto detrás de paredes o techos.

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Evacuar de forma ordenada

Es imprescindible dirigirse hacia una salida segura, evitando zonas con calor intenso o humo. Además, hay que agacharse si hay humo y mantener la espalda junto a paredes si el espacio es estrecho. Podría usar un paño húmedo para cubrir nariz y boca si es necesario.

No se debe detener la evacuación por objetos personales

En una emergencia, el tiempo invertido en recoger pertenencias puede ser letal.

Llamar inmediatamente a los servicios de emergencia

Desde un punto seguro, habrá que contactar con el cuerpo de bomberos o emergencias para dar aviso del posible incendio. Para que sea más efectivo, se debe proporcionar la ubicación y detalles relevantes como olor, calor o chispas.

Si la puerta o superficie está caliente, no se debe abrir

Se recomienda usar el dorso de la mano para evaluar temperatura; si está caliente, no hay que abrirla, y se deberá buscar otra salida o esperar ayuda externa.

Ventilación controlada

No se deben abrir ventanas ni puertas de forma precipitada. La entrada de oxígeno puede desencadenar fenómenos agresivos como backdraft.

La detección temprana empieza con la observación

En materia de Protección Contra Incendios, la prevención no se limita a detectores o extintores: empieza con la observación. Un incendio puede originarse sin humo visible, pero deja rastros: olores, calor, chispas o cambios eléctricos. Además, hay que saber identificar los riesgos de incendios y tomar las medidas necesarias. Detectar estos signos y actuar con prudencia es la base de una cultura preventiva que salva vidas y propiedades.