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¿Sabes que un pequeño error eléctrico podría provocar un incendio? Los incendios de origen eléctrico son más comunes de lo que se piensa, y lo más preocupante es que muchos se desencadenan por fallos mínimos que pasan desapercibidos en el día a día. Un enchufe flojo, un cable deteriorado o una sobrecarga aparentemente inofensiva pueden convertirse, en cuestión de segundos, en el origen de un incendio capaz de ocasionar daños graves a personas, instalaciones y equipos.

De acuerdo con la NFPA, los incendios eléctricos representan una parte significativa de los incendios estructurales tanto en viviendas como en edificios comerciales. En España, el INSST recuerda que los defectos en las instalaciones eléctricas y el mal uso de los dispositivos conectados son una de las principales causas de incendios laborales. La mayoría de estos incidentes pueden prevenirse con medidas sencillas, inspecciones periódicas y un uso responsable de la electricidad.

A continuación, te presentamos los errores eléctricos más frecuentes y cómo evitarlos, tanto en el entorno empresarial como en el hogar.

Sobrecarga de enchufes y regletas: un hábito peligroso

Uno de los errores más comunes en las empresas y en los hogares es conectar demasiados equipos en un mismo punto. Regletas sobrecargadas, adaptadores múltiples o enchufes dobles saturados pueden provocar un sobrecalentamiento que, a medio plazo, puede incendiar el plástico, los cables o incluso la pared.

En oficinas

Conectar ordenadores, monitores, cargadores, cafeteras y routers en la misma regleta, por comodidad, puede provocar una sobrecarga eléctrica y aumentar el riesgo de averías o incendios.

En hogares

Utilizar una única toma para televisión, consola, decodificador, barra de sonido y cargadores puede sobrecargar el circuito y provocar fallos eléctricos o riesgos de incendio en el hogar.

Cómo evitar la sobrecarga

  • Se deben utilizar regletas con protección contra sobrecargas y certificación CE.
  • Hay que distribuir los equipos entre diferentes circuitos.
  • No se deben encadenar regletas (un error extremadamente común y muy peligroso, según la NFPA).

Cables deteriorados o doblados: el riesgo invisible

Los cables pelados, mordidos, doblados en exceso o deteriorados con el tiempo son una de las principales causas de cortocircuitos. Dónde o cuándo se pueden dar estos casos:

  • Es especialmente frecuente en hogares con mascotas, en oficinas con sillas que pisan cables o en equipos antiguos cuyo aislamiento ya no es seguro.
  • Cables que quedan atrapados bajo muebles o ruedas de sillas.
  • Alargadores con recubrimiento roto que siguen en uso «porque aún funcionan».
  • Cargadores de móvil con la malla interna expuesta.

Cómo prevenir incidentes con los cables en la oficina o en el hogar

  • Sustituyendo de inmediato cualquier cable dañado.
  • Evitando pasar cables por debajo de las alfombras, ya que el calor puede acumularse.
  • Utilizar canaletas o protectores en zonas de paso.

Equipos eléctricos en mal estado o sin mantenimiento

Muchos incendios se producen debido a aparatos que acumulan polvo, ventiladores bloqueados o sistemas internos dañados. La falta de mantenimiento en equipos de climatización, maquinaria industrial o sistemas informáticos también incrementa el riesgo.

Casos comunes

  • Servidores u ordenadores con ventilación obstruida por polvo.
  • Aires acondicionados o calefactores con mantenimiento deficiente.
  • Herramientas eléctricas con motores sobrecalentados por uso continuo.

Buenas prácticas

  • Realizar mantenimientos preventivos periódicos.
  • Limpiar filtros, ventiladores y entradas de aire.
  • Desconectar los equipos que no sean imprescindibles durante la noche o los fines de semana.

Instalaciones eléctricas antiguas o manipuladas sin profesional cualificado

Las instalaciones envejecidas, mal dimensionadas o manipuladas por personal no autorizado suponen un riesgo elevado. Muchos incendios se originan por derivaciones, cables antiguos o cuadros eléctricos sin la protección adecuada.

Errores habituales

  • «Arreglos caseros» en enchufes o interruptores.
  • Cuadros sin diferenciales adecuados o magnetotérmicos deteriorados.
  • Instalaciones que no cumplen la normativa debido a reformas antiguas.
    Instalación que requiere revisión para evitar riesgos eléctricos y prevenir incendios - Drexmin

    Cómo evitarlo

    • Realización de inspecciones periódicas con una empresa instaladora autorizada.
    • Asegurarse de que la instalación cumple la normativa vigente (como el REBT en España).
    • Actualización de los sistemas antiguos con protecciones modernas.

    Uso incorrecto de aparatos eléctricos en zonas peligrosas

    En entornos industriales o comerciales, utilizar dispositivos no adecuados para ambientes húmedos o con presencia de sustancias inflamables puede provocar incendios o explosiones.

    En almacenes

    Enchufes estándar en zonas con productos químicos.

    En cocinas industriales

    Cables expuestos cerca de fuentes de calor o de humedad.

    Para la prevención, se debe emplear materiales y equipos con la certificación correspondiente (como ATEX en áreas con riesgo de explosión). Además, habría que evitar extensiones improvisadas en zonas húmedas.

    Desconocimiento o falta de formación del personal

    Muchos incendios podrían evitarse si los usuarios conocieran los riesgos básicos relacionados con la electricidad. Tanto empleados como miembros de la familia deben saber qué prácticas evitar y cómo actuar ante una emergencia. Además, en las empresas deberían estar al día con las normativas.

    Recomendaciones

    • Formación periódica en prevención de incendios.
    • Señalización clara de cuadros eléctricos, zonas de riesgo y equipos de emergencia.
    • Instrucciones visibles sobre cómo desconectar la instalación ante una anomalía.

    La prevención en protección de incendios es el primer paso

    Un incendio eléctrico rara vez nace de un gran fallo. Normalmente empieza con algo tan cotidiano como un enchufe forzado, una regleta saturada o un cable viejo. La prevención contra incendios es la herramienta más eficaz que tenemos, y se basa en tres pilares: inspección, mantenimiento y formación.

    Tanto en empresas como en hogares, dedicar unos minutos a revisar las instalaciones y los hábitos puede marcar la diferencia entre la seguridad y un incidente grave. La electricidad es indispensable, pero requiere respeto, supervisión y buenas prácticas.