Los extintores son uno de los elementos más visibles en cualquier plan de protección contra incendios, pero también uno de los menos comprendidos. A pesar de su simplicidad aparente, hay numerosas creencias erróneas que circulan entre técnicos, responsables de seguridad y propietarios de instalaciones. Confundir un mito con una verdad puede comprometer la eficacia de la protección, generar incumplimientos normativos y, en el peor de los casos, poner vidas en riesgo.
Índice
- Mito 1: «Un extintor caducado no sirve nunca»
- Mito 2: «Un extintor sirve para cualquier tipo de fuego»
- Mito 3: «Si el extintor no se ha usado, no necesita revisión»
- Mito 4: «Si el manómetro está en verde, el extintor está operativo»
- Mito 5: «Un extintor viejo es mejor que nada»
- Mito 6: «Solo los bomberos deben usar extintores»
- Mito 7: «Los extintores no necesitan mantenimiento formal»
- Normativas sobre extintores y mantenimientos
Mito 1: «Un extintor caducado no sirve nunca»
Es común escuchar que un extintor «ha caducado» y, por eso, ya no sirve. La realidad es más matizada: los extintores no tienen una fecha de caducidad como tal, pero sí una vida útil y períodos de mantenimiento y revisión que determinan su condición operativa.
Muchos fabricantes y normativas (como la UNE-EN 3 en Europa) manejan rangos de vida útil recomendada (por ejemplo 10–15 años dependiendo del tipo y condiciones de instalación), y establecen obligaciones de mantenimiento que condicionan su operatividad.
¿Qué ocurre cuando un extintor «caduca»?
Un extintor sin las revisiones periódicas puede:
- perder presión internamente
- degradar componentes (válvulas, sello, manómetro)
- compactar o degradar el agente extintor
Por eso, aunque no «caduque» en un día concreto, sin mantenimiento no es fiable en una emergencia. Además, hay que tener en cuenta las multas por tener los extintores caducados.
Mito 2: «Un extintor sirve para cualquier tipo de fuego»
Esta es una de las ideas más extendidas y peligrosas. No todos los incendios son iguales y no todas las clases de extintor son eficaces en todos los escenarios. Existen clases de incendio (A, B, C, D, K) basadas en el tipo de combustible o en la situación: sólidos, líquidos, gases, metales y grasas de cocina.
Por qué es importante conocer las clases de fuego
Usar un extintor incorrecto no solo puede no apagar el fuego, sino también agravar la situación. Por ejemplo, un extintor de agua en un incendio eléctrico puede ser peligroso, y un químico genérico puede no ser eficaz contra grasas calientes en una cocina.
Siempre hay que instalar el tipo de extintor adecuado para los riesgos específicos de cada zona de una instalación (p.ej., polvo ABC, CO₂, espuma, clase K…).
- Clase A: Incendios en materiales comunes como madera, papel, tela, etc.
- Clase B: Incendios en líquidos inflamables como aceites, grasas, gasolina, etc.
- Clase C: Incendios en equipos eléctricos energizados.
- Clase D: Incendios en metales combustibles como magnesio, sodio, titanio, etc. (menos comunes en los hogares).
- Clase K: Incendios en aceites y grasas utilizados en cocinas comerciales (menos comunes en hogares).
Mito 3: «Si el extintor no se ha usado, no necesita revisión»
Una creencia peligrosa es pensar que si un extintor no ha sido accionado, está listo para funcionar intacto.
La realidad es que, independientemente de su uso, un extintor requiere inspecciones periódicas, tanto visuales como técnicas. Las partes internas pueden deteriorarse por humedad, vibraciones, golpes, pérdida de presión o corrosión, aunque nunca hayan sido disparados.
Mito 4: «Si el manómetro está en verde, el extintor está operativo»
Mucha gente interpreta el indicador de presión como sinónimo de operatividad total. Esto no es cierto. El manómetro solo indica que el extintor mantiene cierta presión, pero no garantiza que todas las partes internas, el agente extintor o los mecanismos funcionen correctamente.
Por ejemplo, el polvo puede estar compactado, la boquilla obstruida o el sellado interno puede haber fallado, todo ello sin que el manómetro lo refleje.
Mito 5: «Un extintor viejo es mejor que nada»
Aunque un extintor antiguo pueda aún tener presión según el manómetro, no garantiza su efectividad en un incendio real. El rendimiento decrece con el tiempo si no se ha mantenido correctamente, lo que puede provocar fallos parciales o totales durante su uso.
Además, desde un punto de vista normativo, el uso de extintores sin mantenimiento documentado puede considerarse un incumplimiento de las obligaciones de seguridad. Además, hay que tener en cuenta que los extintores que ya no sirven o han caducado deben ser desechados de manera adecuada para evitar riesgos innecesarios.
Mito 6: «Solo los bomberos deben usar extintores»
La idea de que los extintores son exclusivamente para bomberos es falsa. Cualquier persona puede accionar un extintor en los primeros instantes de un fuego, y ayudar a controlar un conato antes de que se convierta en un desastre, siempre que se tenga formación básica o conocimiento de cómo utilizar un extintor en un incendio.
Sin embargo, esto no sustituye a los servicios de emergencia ni a evacuar cuando la situación supera la capacidad de extinción.
Mito 7: «Los extintores no necesitan mantenimiento formal»
Probablemente uno de los mitos más críticos. Los extintores requieren, según normativa un mantenimiento que incluya:
- inspecciones visuales periódicas
- revisiones técnicas anuales por personal cualificado
- recargas o pruebas de presión según calendario
- sustitución de componentes obsoletos
Ignorar este mantenimiento puede anular la eficacia del equipo y generar responsabilidades legales para las empresas.
Normativas sobre extintores y mantenimientos
Real Decreto 513/2017 — Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios (RIPCI)
El RIPCI es el principal reglamento que regula en España la instalación, el mantenimiento y la inspección periódica de sistemas y equipos de protección activa contra incendios, incluidos los extintores.
El RIPCI es la base legal en España para la operatividad y control de extintores PCI.
Aspectos clave del RIPCI (artículo 11):
- Inspecciones visuales periódicas (p. ej., cada 3 meses) por personal del propio establecimiento.
- Revisiones técnicas por empresa autorizada (mensuales/semestrales/anuales según tipo de equipo).
- Retimbrado o prueba de presión cada cierto número de años.
- Registro documental de todas las actuaciones en el Libro de Mantenimiento.
Real Decreto 164/2025 — Reglamento de Seguridad contra Incendios en Establecimientos Industriales (RSCIEI)
El RSCIEI es un nuevo reglamento aprobado el 4 de marzo de 2025 que actualiza y moderniza el marco legal español de protección contra incendios en el entorno industrial, sustituyendo el anterior RD 2267/2004.
Este RD complementa al RIPCI para contextos industriales, reforzando requisitos generales de seguridad, diseño, instalación y mantenimiento de medidas activas (incluidos los extintores) y su integración en los proyectos de protección contra incendios.
Norma UNE 23120:2011
La norma UNE 23120:2011 es la normativa sobre le mantenimiento de extintores de incendios, cuyo objetivo es establecer los requisitos generales para el mantenimiento de los extintores de incendios con el fin de garantizar que estén en condiciones operativas, conforme a su diseño y normas técnicas aplicables. Además, sustituye y anula a la versión anterior UNE 23120:2003.
Su ámbito de aplicación incluye todos los extintores de incendios (no sólo portátiles), y se toma como referencia obligatoria en España para cumplir con el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI) aprobado por el Real Decreto 513/2017 que hemos mencionado arriba.
Aunque el RD 164/2025 no sustituye directamente al RIPCI para todos los escenarios, sí representa el marco específico para industrias que se rigen por este reglamento actualizado.
EN 3 — Normas europeas para extintores portátiles
La serie UNE-EN 3 es la normativa técnica europea que especifica requisitos, pruebas y marcado que deben cumplir los extintores portátiles vendidos e instalados en la Unión Europea (y, por ende, en España):
- EN 3-7: requisitos generales, rendimiento y métodos de ensayo.
- EN 3-8: requisitos de construcción y resistencia a presión.
- EN 3-9: requisitos específicos para extintores de CO₂.
- EN 3-10: evaluación de la conformidad del producto.
Estas normas no son leyes por sí mismas, pero son normas armonizadas que sirven como referencia técnica y, cuando están citadas en legislación o reglamentos (como RIPCI), se consideran obligatorias.
Reglamento (UE) No 305/2011 — Reglamento de Productos de Construcción (CPR)
El CPR establece las condiciones armonizadas para la comercialización de productos de construcción en la UE, entre los que se incluyen en muchos casos partes y componentes de sistemas de protección contra incendios (incluido el marcado CE y la evaluación de conformidad técnica).
Este Reglamento obliga a que los productos, incluidos componentes que forman parte de sistemas de protección contra incendios, estén marcados CE y acompañados de una Declaración de Rendimiento (DoP).
El CPR ha sido reemplazado gradualmente por la actualización europea 2024/3110 (nuevo CPR), pero el de 2011 sigue siendo la base principal en muchos casos hasta que esté plenamente vigente.
Relación entre normas y el mantenimiento de extintores
- En España, el RIPCI obliga a un programa de mantenimiento con inspecciones visuales, revisiones periódicas y registros documentados.
- Las normas UNE-EN 3 determinan cómo deben construirse y ensayarse los extintores para que, al ser mantenidos, sigan siendo fiables y seguros.
- El CPR europeo garantiza que los extintores y sus componentes cumplen con los requisitos mínimos de seguridad antes de ser comercializados en la UE.
Los extintores son herramientas fundamentales en la protección contra incendios, pero su eficacia depende del conocimiento real de cómo funcionan, de las revisiones periódicas y de su correspondencia con los riesgos de cada instalación. Derribar estos mitos no solo mejora la seguridad, sino que también ayuda a cumplir con normativas y garantizar que en una emergencia, los dispositivos realmente actúen como deben.










